“Comer en Navidad” vs “no quiero engordar”.10 claves de nutrición para cenas de Navidad sin cargo de conciencia. Alimentación sin complejos.

Uffff, llega la Navidad, y con ella el arbol de Navidad, la lotería, la familia, el turrón….y el aumento de peso

comida de navidad

Ese turrón que está para comérselo, esos marisquitos que tienen tan buena pinta…esas carnes tan apetitosas, ese pavo al horno, esa pierna de cordero horneada, ese pollo de corral en salsa, esas perdices escabechadas…todo tan apetitoso e hipercalórico…

El reto de comer en Navidad se está convirtiendo en un todo un empeño, un desafío a la naturaleza humana que condiciona las pautas de una nutrición normal.

Bueno, o igual no es para tanto.

Como nutricionista, quiero transmitirte desde aquí, un mensaje tranquilizador. No es para tanto. Es cierto que existen estudios más o menos demostrables de que solemon poner entre 2-3 kilos de peso en estas fechas. Pero que no cunda el pánico. Quiero darte unos consejos prácticos, muy sencillos, para que tu paso gastronómico por estas fechas, no deje una huella que después tengamos que borrar a base de duras horas de esfuerzo y gimnasio (que tampoco está nada mal).

El consumo de alimentos hipercalóricos, y del alcohol, nos van a condicionar, porque igual no somos capaces de resistirnos a probarlos, sobre todo pensando en estas fechas de “celebración” (estamos en el año Covid, no nos olvidemos).

Venga, vamos a ponernos manos a la obra para mantenernos en nuestro peso, no engordar en Navidad, y disfrutar plenamente de las cenas de Navidad (o comidas, por supuesto).

1) Alimentos prohibidos? No.

comer en navidad

Vamos a disfrutar de esos manjares que nos esperan esta Navidad. Pero eso sí, controla la cantidad de lo que comes. Es esencial. Como de lo que quieras, pero pésalo todo y mantente firme en este sentido. Recuerda que el menú que se prepare, tiene que ser equilibrado, donde, a ser posible, el pescado y el marisco, tengan más protagonismo que la carne, que aporta más grasa (salvo el pollo, en su modalidad de asado). No olvides poner una buena fuente de ensalada, que aporta una buena cantidad de grasas monoinsaturadas y nos ayuda en la digestión, por su alto contenido en fibras.

Con esto, también combatimos duramente al incipiente colesterol.

2) No te saltes ninguna comida.

Comer en Navidad no tiene por qué resultar una tarea ingrata ni pesada. Intenta realizar 5 comidas al día. Siempre 3 comidas principales y dos snaks, que pueden ser piezas de fruta. Uno por la mañana y otro por la tarde. Con ello, tu metabolismo siempre está activo y estarás saciado a la hora de encarar esas pesadas comidas navideñas.

3) Fruta en los postres.

Fruta en los postres de navidad

Que sí, que el turrón está muy bueno, y esa bandeja de dulces que te está esperando es irresistible. Pero procura siempre comer una pieza de fruta después de las comidas. Sobre todo por su alto poder de hidratación. Esto, además, nos ayuda a saciarnos antes de encarar el momento dulce.

4) Cuidado con el azúcar

Dulces navidad

Ya sabes: comer en Navidad implica ingerir dulces, y esto, en nutrición, se traduce en un aumento de hidratos de carbono, grasas saturadas. Come lo justo de estos productos, lo que te sacie y con lo que disfrutes. Si te puede mucho la tentación, procura comprarlos en su versión light, bajo en azúcar, etc…

5) Recoje la comida. Evita las tentaciones.

Evitar tentaciones en navidad

Siempre, después de comer, o cenar, tenemos sobras -muchas- que las quedamos en la cocina, o en alguna mesa auxiliar, esperando a ser engullidas en cualquir momento.

Evita esto: porque fomenta el picoteo y condena a nuestro organismo a estar realizando tareas digestivas todo el día. Esa falta de regulación, se traduce al final en aumento de peso. Forma parte de nuestro ABC de la nutrición.

6) El alcohol, lo preciso

Alcohol en navidad

Ya sabemos lo hipercalórico que es el alcohol y como puede influir en que la balanza se desnivele definitivamente hacia el lado negativo de la balanza.

7) Discrimina los días de “celebración” de los de “no celebración”

comer en navidad

No se trata de realizar una maratón de Navidad, y estar comiendo y engullendo todos los días y a todas las horas. Calma.

Seguimos con nuestro plan para no engordar en Navidad.

Vamos a distinguir perfectamente entre los días señalados, y aquellos intermedios que no lo son, para aplicar las reglas de la normalidad alimenticia en toda su extensión. Con ello, disfrutaremos más comiendo en los días señalados y nos ahorraremos un montón de grasa sobrante.

8 ) Saborea lo que comes. Come despacito.

Comer en navidad

Si, eso. Come despacio. Disfruta de esas comidas tan ricas que vas a probar en estas fechas. Nuestro organismo tarda hasta 2o minutos en mostrarnos los síntomas de saciedad, así que si no realizamos esa espera, es posible que siempre estemos picoteando porque el aviso de “ya estoy comido” no ha llegado todavía. Hagámosle caso a este mecanismo tan importante de nuestro cuerpo. Cuando acabemos nuestra cena de Navidad, y sintamos que estamos saciados, dejémos pasar unos 20 minutos y la sensación de hambre habrá pasado. Y, por supuesto, si hemos realizado una comida fuerte, escuchemos a nuestro cuerpo, porque igual nos está pidiendo que no hagamos una cena también fuerte. En ese caso, sería mejor comer alguna ensalada, algo de fruta, y a la camita.

9) ¿Todavía piensas en bajar peso?

Bajar de peso

No luches contra tu cuerpo y contra tu mente. Es uno de los pilares básicos en nutrición.

No te pongas retos y desafios que no vas a poder cumplir. Si sabes que en estas fechas, comer en Navidad puede convertirse en un enemigo de tu cuerpo, no vayas a contracorriente y encima pretendas perder peso en estas fechas.

Lo mejor es trazar una estrategia para no aumentar peso. Ya vendrá Enero con las rebajas y las ofertas de los gimnasios.

10) Muévete lo que puedas.

pasear

Haz ejercicio para complementar estos consejos y no engordar en Navidad. Cualquier excusa es buena para mover el cuerpo y quemar esa grasa que te estás inyectando con las cenas de Navidad. Si tienes que hacer la compra, acércate a un establecimiento más lejano, que te obligue a desplazarte y caminar un poco más de lo normal. Tu circulación, tu cuerpo, lo agradecerán.

Y no sabes cuanto…

De todos modos, siempre estaré aquí para ayudarte si lo necesitas.

Un abrazo.

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